Las 6 pruebas de la originalidad

Las seis pruebas de la originalidadCuando llega la idea correcta, el cerebro envía una señal al resto del cuerpo. Es un cosquilleo, un flash o una sacudida que nos dice que algo extraordinario ha sucedido. De repente, todo encaja en su lugar y aparece una respuesta oculta y brillante ante unos ojos incrédulos. El desarrollo de la sensibilidad ante estas señales es una parte integral de ser creativo.

¿Cómo saber si se trata de algo bueno en el primer lugar? Aplica las seis pruebas de la originalidad:

1. ¿Es desorientadora? Una gran idea debería ser inquietante, no sólo para ti, sino para el resto de tu grupo. Algunas personas pueden rechazarla en el acto. Esto puede ser una buena señal, ya que el potencial de una nueva idea suele ser inversamente proporcional al factor de la comodidad.

2. ¿Mata a diez pájaros? Una buena idea mata dos pájaros de un tiro. Una gran idea mata a diez o veinte.

3. ¿Tiene que ser probada? Si una idea no necesita ser probado, es probablemente porque no es muy original o audaz. El escepticismo que requiere una prueba de concepto es una de las señales de la originalidad.

4. ¿Fuerza el cambio? Las grandes ideas no son educadas. No tratan de encajar, por el contrario, obligan al resto del mundo a cambiar en defensa propia.

5. ¿Crea affordances? Affordance es la cualidad de un objeto o ambiente que permite a un individuo realizar una acción, representa las oportunidades inherentes de una idea. Lo que mide que una idea sea una gran idea es la cantidad y calidad de affordances que arroja.

6. ¿Se puede resumir? Una gran idea por lo general se puede describir en una frase. Tiene un orden interno muy fuerte que responde a un propósito claro y convincente. Si resulta difícil describir una idea, hay que dejar de trabajar en su descripción: Fije la idea.

Fuente: Medium 

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